viernes, 13 de febrero de 2009

Conclusión: Una entrevista inédita entrañable huraño

por Gustavo Campos

En julio de 1998, unos cuatro meses antes de que Roberto Bolaño recibiese el Premio Herralde de novela con Los detectives salvajes y antes, por lo tanto, de lo que sería el inicio del reconocimiento mayoritario y unitario del escritor chileno, dos estudiantes de periodismo en prácticas en la revista Quimera le habían solicitado una entrevista al autor; no porque fuesen unas visionarias y supieran lo que se avecinaba, sino porque estaban elaborando un dossier para la citada revista basado en una encuesta que habrían de contestar escritores latinoamericanos que entonces residían en España.”

Bolaño Salvaje, 2008

He aquí una de las preguntas elaboradas por ambas estudiantes, Sònia Hernández y Marta Puig, a Roberto Bolaño:

¿Cómo valora la narrativa española más reciente?

La narrativa es espléndida. La poesía es como para cogerlos a todos y tirarlos por un barco a alta mar.

Criterio similar al de Bolaño le he confiado desde hace algunos años a amigos y amantes de la literatura. Y más de alguno ha desacreditado mi opinión. Sin embargo, para mi tranquilidad como creador, es reconfortante saber que un autor de mi gusto opinó lo mismo sobre los poetas españoles hace poco más de una década. Tal juicio habría que extenderlo a hispanoamérica.

Y esta preocupación que a veces me entristece o irrita se ha convertido en tema de algunos de mis escritos.

Asimismo, he procurado siempre recordar algo que dijo Pound respecto a confiar en juicios de creadores que hayan elaborado una obra maestra. Y, sobre todo, confiar en mis criterios nacidos probablemente de dos fuentes, la lectura y la intuición u olfato de buen lector, y hablar sólo cuando sea necesario hacerlo. Y crear sólo cuando sea necesario.

Al respecto recomiendo releer con atención el siguiente fragmento de A. Pizarnik que cumple la función de Ars poética:

Pero no hables de los jardines, no hables de la luna no hables de la rosa, no hables del mar. Habla de lo que sabes. Habla de lo que vibra en tu médula y hace luces y sombras en tu mirada, habla del dolor incesante de tus huesos, habla del vértigo, habla de tu respiración, de tu desolación, de tu traición. Es tan oscuro, tan en silencio el proceso a que me obligo. Oh

habla del silencio.

(nota: la Pintura pertenece a Henri Michaux)
Votar esta anotación en Bitácoras.com